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  • Revelando la verdad: Cómo la IA Puede Ayudarnos a Pensar Con Más Claridad y Ser Más Compasivos

    ¿Alguna vez te has preguntado si hay una manera de ver el mundo más allá de los prejuicios y agendas que encontramos a diario? Grandes modelos de lenguaje como Gemini AI ofrecen una idea de esa posibilidad. Aquí hay un ejemplo: cuando le pregunté a Gemini AI sobre las alucinaciones, explicó el concepto claramente y luego abordó mi preocupación sobre su veracidad con honestidad. Reconoció que, si bien no miente de la misma manera que lo haría un humano, sus respuestas pueden verse influenciadas por: Datos de entrenamiento: la gran cantidad de texto en el que se entrena puede contener sesgos, errores o incluso falsedades. Estos pueden reflejarse involuntariamente en sus respuestas. Comprensión limitada: puede generar un texto aparentemente coherente sin comprender completamente el significado o el contexto. Esto puede dar lugar a información engañosa. Cumplimiento de tareas: su enfoque en completar tareas y generar texto a veces puede priorizar la fluidez sobre la precisión, lo que podría conducir a información inventada. Estas limitaciones resaltan la importancia del pensamiento crítico en general como tambien al utilizar la IA. La propia Gemini AI ofrece valiosos consejos: Sea escéptico: no tome todo al pie de la letra. Vuelva a verificar la información, especialmente si parece sorprendente o importante. Solicite una aclaración: si algo no parece claro, solicite una explicación o una fuente de información. Utilice la IA como inspiración, no como información: es excelente para generar ideas y nuevas perspectivas, pero no debería ser su única fuente de conocimiento factual. Estos principios se extienden mucho más allá de la IA. Los humanos también somos susceptibles a prejuicios basados en nuestra memoria ancestral, experiencias de vida y educación. Información ancestral no procesada: nuestras percepciones pueden estar moldeadas por creencias indiscutibles transmitidas de generación en generación, lo que potencialmente perpetúa prejuicios e inexactitudes. Comprensión limitada: Podemos expresar puntos de vista que suenan coherentes pero carecen de una verdadera comprensión del contexto, lo que lleva a malentendidos, a una vida y a un mundo caóticos. Enfoque orientado a tareas: la educación moderna a menudo prioriza las calificaciones y los logros sobre el pensamiento crítico y la exploración. Esto puede sofocar la curiosidad y generar sentimientos de vacío e insatisfacción cuando el éxito se define únicamente en términos económicos. Aquí está la parte interesante: herramientas como la IA y LiDAR (una tecnología que crea modelos 3D utilizando láseres) pueden ayudarnos a superar estas limitaciones. Comprensión mejorada: los investigadores de IA trabajan constantemente para mejorar la precisión y confiabilidad de estos modelos. Esto puede ayudarnos a construir una comprensión más integral del mundo. Examen mejorado: LiDAR nos permite examinar y corroborar datos históricos y ambientales, lo que lleva a una comprensión más profunda de nosotros mismos, de otras especies y formas de vida y del planeta. El descubrimiento de la Roma Americana perdida hace mucho tiempo https://www.bbc.com/travel/article/20240122-the-discovery-of-the-americas-long-lost-rome es un ejemplo de la información específica que nos proporciona LiDAR que actualiza sesgos, errores fácticos y falsedades sobre nuestros antepasados. Inspirada por las respuestas de Gemini AI, me sentí obligada a compartir mis pensamientos. Como especie con capacidades cognitivas avanzadas, habilidades de comunicación y la capacidad de mantenernos erguidos (¡quizás una metáfora de defender la verdad!), creamos estas tecnologías. Ahora es el momento de aprovecharlas como herramientas para: Discernir sesgos: Particularmente para todos los jóvenes y adultos. Volvernos más expertos en identificar sesgos condicionantes, errores fácticos y falsedades que impactan negativamente nuestras vidas, las de quienes nos rodean y en particular las de los niños. Adoptar el pensamiento crítico: Desarrollar una cultura de escepticismo, haciendo preguntas y buscando aclaraciones. Transformar la educación: Renovar nuestros sistemas educativos para priorizar la contemplación, el pensamiento crítico, la exploración y la comprensión sobre la memorización y la exagerada presión de sobrepasar los estándares. Al adoptar estos principios, podemos crear un mundo donde "Ser" (comprendernos verdaderamente a nosotros mismos y al mundo que nos rodea) se convierta en la búsqueda suprema. Esto nos permitirá salir del condicionamiento basado en el miedo sobre el pasado y el futuro que hoy contamina gravemente nuestras vidas y "Hacer" actuando de manera significativa, compasiva y beneficiosa para nosotros mismos, para los demás y para nuestro planeta. Derechos Reservados © Aura Camacho-Maas. . Junio 2024

  • ¿Sienten los insectos alegría y dolor?

    Los insectos tienen una vida interior sorprendentemente rica, una revelación que tiene amplias implicaciones éticas Por Lars Chittka el 1 de julio de 2023 Julio 2023 Scientific American A principios de los 90, cuando yo hacia estudios de doctorado en la Universidad Libre de Berlín modelando la evolución de la percepción del color de las abejas, le pedí consejo a un profesor de botánica sobre los pigmentos florales. Quería saber los grados de libertad que tienen las flores para producir colores para señalar a las abejas. Él respondió, bastante furioso, que no iba a entablar una discusión conmigo, porque yo trabajaba en un laboratorio neurobiológico donde se realizaban procedimientos invasivos en abejas vivas. El profesor estaba convencido de que los insectos tenían la capacidad de sentir dolor. Recuerdo salir de la oficina del botánico sacudiendo la cabeza, pensando que el hombre había perdido la cabeza. En ese entonces, mis puntos de vista estaban en línea con la corriente principal. El dolor es una experiencia consciente, y muchos estudiosos pensaron entonces que la conciencia es exclusiva de los humanos. Pero en estos días, después de décadas de investigar la percepción y la inteligencia de las abejas, me pregunto si el profesor de botánica de Berlín podría haber tenido razón. Desde entonces, los investigadores han demostrado que las abejas y algunos otros insectos son capaces de un comportamiento inteligente que nadie creía posible cuando yo era estudiante. Las abejas, por ejemplo, pueden contar, captar conceptos de igualdad y diferencia, aprender tareas complejas al observar a otros y conocer las dimensiones de su propio cuerpo individual, una capacidad asociada con la conciencia en los humanos. También parecen experimentar placer y dolor. En otras palabras, ahora parece que al menos algunas especies de insectos, y tal vez todos ellos, son sensibles. Estos descubrimientos plantean preguntas fascinantes sobre los orígenes de la cognición compleja. También tienen implicaciones éticas de gran alcance sobre cómo debemos tratar a los insectos en el laboratorio y en la naturaleza. SEÑALES DE INTELIGENCIA La sabiduría convencional sobre los insectos ha sido que son autómatas, criaturas sin pensamientos ni sentimientos cuyo comportamiento está completamente programado. Pero en la década de 1990, los investigadores comenzaron a hacer descubrimientos sorprendentes sobre las mentes de los insectos. No son solo las abejas. Algunas especies de avispas reconocen los rostros de sus compañeros de nido y adquieren impresionantes habilidades sociales. Por ejemplo, pueden inferir la fuerza de lucha de otras avispas en relación con la suya simplemente observando a otras avispas pelear entre ellas. Las hormigas rescatan a sus compañeros de nido enterrados bajo los escombros, cavando solo sobre las partes del cuerpo atrapadas (y por lo tanto invisibles), infiriendo la dimensión del cuerpo de aquellas partes que son visibles sobre la superficie. Las moscas inmersas en la realidad virtual muestran atención y conciencia del paso del tiempo. Las langostas pueden estimar visualmente las distancias de los peldaños cuando caminan sobre una escalera y luego planificar el ancho de su paso en consecuencia (incluso cuando el objetivo está oculto a la vista después de que se inicia el movimiento). Dado el trabajo sustancial sobre la sofisticación de la cognición de los insectos, puede parecer sorprendente que los científicos hayan tardado tanto en preguntarse si, si algunos insectos son tan inteligentes, quizás también podrían ser sensibles, capaces de sentir. De hecho, la pregunta había estado en mi mente durante décadas. Desde principios de la década de 2000 lo he usado en debates para tutorías grupales de estudiantes de pregrado. Lo vi como un ejercicio intelectual que invitaba a la reflexión, pero las discusiones invariablemente terminaban con la conclusión de que la pregunta no tiene respuesta formal. No tenemos una ventana directa al mundo interior de un animal que no puede comunicar verbalmente sus pensamientos y sentimientos, es decir, todos los animales no humanos. La cuestión de si los insectos son sintientes siguió siendo académica. Empecé a pensar que el problema tenía relevancia en la vida real cuando, hace 15 años, Thomas Ings, ahora en la Universidad Anglia Ruskin en Inglaterra, y yo realizamos un experimento en el que preguntamos si los abejorros podían aprender sobre la amenaza de depredación. Ciertas especies de arañas llamadas arañas cangrejo se posan en las flores para atrapar insectos polinizadores, incluidas las abejas. Construimos un modelo de araña de plástico con un mecanismo que atraparía brevemente a un abejorro entre dos esponjas antes de liberarlo. Los abejorros mostraron un cambio significativo en su comportamiento después de ser atacados por la araña robótica. Tal vez como era de esperar, aprendieron a evitar las flores infestadas de arañas y escanearon meticulosamente cada flor antes de aterrizar. Curiosamente, sin embargo, a veces incluso huían de amenazas imaginarias, escaneando y luego abandonando una flor perfectamente segura y libre de arañas. Este comportamiento de falsa alarma se parecía a los síntomas del trastorno de estrés postraumático en humanos. Aunque esta observación incidental no constituía evidencia formal de un estado emocional, movió la posibilidad de tales estados en los insectos al reino de la posibilidad. 'Los abejorros pueden aprender tareas complejas observando a otras abejas. En un estudio, aprendieron a sacar cuerdas atadas a flores artificiales debajo de una placa de plexiglás para acceder a una recompensa de azúcar en el interior. Otra investigación insinuó que los insectos también podrían tener estados mentales positivos. Muchas plantas contienen sustancias amargas como la nicotina y la cafeína para disuadir a los herbívoros, pero estas sustancias también se encuentran en bajas concentraciones en algunos néctares florales. Los investigadores se preguntaron si tales néctares podrían disuadir a los polinizadores, pero descubrieron lo contrario. Las abejas buscan activamente drogas como la nicotina y la cafeína cuando se les da la opción e incluso se automedican con nicotina cuando están enfermas. Las moscas macho de la fruta, estresadas por la privación de oportunidades de apareamiento, prefieren alimentos que contengan alcohol (naturalmente presente en la fermentación de la fruta), y las abejas incluso muestran síntomas de abstinencia cuando se les quita una dieta rica en alcohol. ¿Por qué los insectos consumirían sustancias que alteran la mente si no hay una mente que alterar? Pero estos indicios sugerentes de estados mentales negativos y positivos todavía no alcanzaron lo que se necesitaba para demostrar que los insectos son sensibles. PLACER Y DOLOR Empecé a considerar cómo se podrían probar más directamente los estados emocionales en los insectos. Las llamadas pruebas de sesgo cognitivo se han desarrollado para evaluar el bienestar psicológico de animales como las ratas que viven en cautiverio. Estas pruebas son esencialmente versiones del vaso proverbial que puede estar medio lleno o medio vacío: los humanos optimistas podrían ver el vaso ambiguo como casi lleno, mientras que los pesimistas juzgarían el mismo vaso como casi vacío. Mis colaboradores y yo decidimos desarrollar una prueba similar para las abejas. Entrenamos a un grupo de abejas para asociar el color azul con una recompensa azucarada y el verde sin recompensa, y otro grupo de abejas para hacer la asociación opuesta. Luego les presentamos a las abejas un color turquesa, un tono intermedio entre el azul y el verde. Un grupo afortunado de abejas recibió un dulce de azúcar sorpresa justo antes de ver el color turquesa; las otras abejas no. La respuesta de las abejas al estímulo ambiguo dependía de si recibían una golosina antes de la prueba: las que recibieron el azúcar antes de la prueba se acercaron al color intermedio más rápido que las que no. Los resultados indican que cuando las abejas fueron sorprendidas con una recompensa, experimentaron un estado de ánimo optimista. Este estado, que se descubrió que estaba relacionado con el neurotransmisor dopamina, hizo que las abejas se sintieran más optimistas, por así decirlo, sobre los estímulos ambiguos: lo abordaron como lo harían con los colores azul o verde que fueron entrenadas para asociar con una recompensa. También las hizo más resistentes a los estímulos aversivos, como ocurre en los humanos: las abejas que recibieron una dosis sorpresa de azúcar se recuperaron más rápido cuando fueron emboscadas por un depredador falso, tardando menos tiempo en reiniciar la búsqueda de alimento que sus pares que no recibieron azúcar antes del simulacro. ataque. Otro trabajo sugiere que las abejas pueden experimentar no solo optimismo sino también alegría. Hace algunos años, entrenamos a los abejorros para que hicieran rodar pequeñas bolas hacia un área de meta para obtener una recompensa de néctar, una forma de manipulación de objetos equivalente al uso humano de una moneda en una máquina expendedora. En el curso de estos experimentos, nos dimos cuenta de que algunas abejas hacían rodar las bolas incluso cuando no se les ofrecía ninguna recompensa de azúcar. Sospechábamos que esto podría ser una forma de comportamiento de juego. Recientemente confirmamos esta corazonada experimentalmente. Conectamos una colonia de abejorros a una arena equipada con bolas móviles en un lado, bolas inmóviles en el otro y un camino sin obstrucciones en el medio que conducía a una estación de alimentación que contenía solución de azúcar y polen disponibles libremente. Las abejas hicieron todo lo posible para regresar una y otra vez a un "área de juego" donde rodaron las bolas móviles en todas las direcciones y, a menudo, durante períodos prolongados sin una recompensa de azúcar, a pesar de que había mucha comida cerca. Parecía haber algo inherentemente agradable en la actividad misma. En línea con lo que otros investigadores han observado en las criaturas vertebradas en el juego, las abejas jóvenes se involucraron más a menudo con las pelotas que las más viejas. Y los machos jugaban más que las hembras (los abejorros machos no trabajan para la colonia y por lo tanto tienen mucho más tiempo libre). Estos experimentos no son simplemente lindos, sino que proporcionan más evidencia de estados emocionales positivos en las abejas. Toda esta investigación planteó la pregunta más incómoda de si las abejas también podrían experimentar dolor. Investigar este tema de manera experimental presenta a los investigadores un dilema moral: si los resultados son positivos, la investigación podría conducir a un mejor bienestar de billones de insectos silvestres y manejados. Pero también implicaría un sufrimiento potencial para aquellos animales que son probados para obtener la evidencia. Decidimos hacer un experimento con estímulos moderadamente desagradables, no dañinos, y uno en el que las abejas pudieran elegir libremente si experimentar estos estímulos. Les dimos a elegir a las abejas entre dos tipos de flores artificiales. Algunos se calentaron a 55 grados centígrados (más bajo que su taza de café pero aún calientes), y otros no. Variamos las recompensas dadas por visitar las flores. Las abejas claramente evitaban el calor cuando las recompensas por ambos tipos de flores eran iguales. Por sí sola, tal reacción podría interpretarse como resultado de un simple reflejo, sin una experiencia de "ay". Pero un sello distintivo del dolor en los humanos es que no es solo una respuesta automática, similar a un reflejo. En cambio, uno puede optar por apretar los dientes y soportar la incomodidad, por ejemplo, si está en juego una recompensa. Resulta que las abejas tienen este tipo de flexibilidad. Cuando las recompensas en las flores calientes eran altas, las abejas elegían posarse sobre ellas. Aparentemente valió la pena soportar la incomodidad. No tenían que depender de estímulos concurrentes para hacer este intercambio. Incluso cuando se eliminó el calor y la recompensa de las flores, las abejas juzgaron las ventajas y desventajas de cada tipo de flor de memoria y, por lo tanto, pudieron hacer comparaciones de las opciones en sus mentes. Este hallazgo por sí solo no es una prueba decisiva de que las abejas experimenten dolor, pero es consistente con esa noción, y es solo uno de varios indicadores. Las abejas y otros insectos también forman recuerdos a largo plazo sobre las condiciones en las que fueron heridos. Y tienen sensores especializados que detectan daños en los tejidos y están conectados a regiones del cerebro que también procesan y almacenan otros estímulos sensoriales. Estas criaturas tienen el equipo neuronal necesario para modular las experiencias de dolor mediante el control de arriba hacia abajo. Es decir, no están limitados por simples bucles reflejos cuando responden a estímulos nocivos, sino que muestran la flexibilidad para modificar sus respuestas de acuerdo con las circunstancias actuales, de la misma manera que podemos elegir presionar la manija de una puerta caliente para escapar de un edificio en llamas. Los críticos podrían argumentar que cada uno de los comportamientos descritos anteriormente también podría programarse en un robot no consciente. Pero la naturaleza no puede darse el lujo de generar seres que solo pretenden ser sensibles. Aunque todavía no existe una prueba experimental única universalmente aceptada para las experiencias de dolor en cualquier animal, el sentido común dicta que a medida que acumulamos cada vez más pruebas de que los insectos pueden sentir, aumenta la probabilidad de que sean realmente sensibles. Por ejemplo, si un perro con una pata lesionada gime, se lame la herida, cojea, reduce la presión sobre la pata mientras camina, aprende a evitar el lugar donde ocurrió la lesión y busca analgésicos cuando se le ofrecen, tenemos motivos razonables para suponer que el el perro de hecho está experimentando algo desagradable. Un abejorro reina y los trabajadores cuidan un nido. Las estructuras de cera abiertas son macetas de miel o polen; las estructuras cerradas contienen larvas. Usando una lógica similar, mis colegas y yo revisamos cientos de estudios de la literatura en varios órdenes de insectos para buscar evidencia de la capacidad de sentir dolor. Nuestro análisis reveló al menos pruebas razonablemente sólidas de esta capacidad en varios taxones, incluidas las cucarachas y las moscas de la fruta. De manera crucial, tampoco encontramos evidencia de que ninguna especie fallara de manera convincente en ningún criterio para experiencias dolorosas. Parece que, en muchos casos, los científicos simplemente no han investigado lo suficiente en busca de indicios de que las especies de insectos que estudian experimentan molestias. UNA OBLIGACIÓN ÉTICA Si al menos algunos insectos son sensibles y pueden sentir dolor, como parece ser el caso, ¿cuáles son las implicaciones de esa revelación? A veces me hacen preguntas como "¿Significa esto que no puedo matar un mosquito que se posa en mi brazo, aunque pueda infectarme con una enfermedad potencialmente mortal?" No, no significa eso. La idea de que muchos animales de ganado convencionales probablemente son sensibles no ha impedido que los humanos los maten. Pero ha resultado en una conciencia (y legislación en muchos países) de que esto debe hacerse de tal manera que se minimice la angustia y el dolor. Si la muerte es instantánea, como cuando golpeas al mosquito en tu piel, hay poco espacio para el sufrimiento. Prender fuego a las hormigas con una lupa, como a veces se les enseña a los niños a hacer por diversión, es un asunto diferente. El tratamiento de insectos en laboratorios científicos también merece consideración. Los insectos transmiten algunas de las enfermedades humanas más mortales, por lo que la investigación sobre cómo pueden controlarse es obviamente importante. Además, podríamos desarrollar remedios para una variedad de trastornos de la salud humana mediante el estudio de sus fundamentos neurobiológicos y genéticos moleculares en insectos como las moscas de la fruta. Las agencias de financiación a menudo alientan a los investigadores a trabajar con insectos en lugar de vertebrados, en parte porque supuestamente no hay ética que considerar. Pero algunos de los métodos utilizados para estudiarlos tienen el potencial de causar una angustia intensa. A veces, los insectos se incrustan en cera caliente después de que se les quitan las extremidades, luego se abren las cápsulas de la cabeza y se insertan electrodos en varias partes del cerebro, todo sin anestesia. Los científicos con los que he discutido el tema a veces han respondido que todavía no hemos entregado pruebas irrefutables de que los insectos pueden sufrir. Esto es exacto desde el punto de vista de los hechos, pero dado lo que ahora sabemos sobre la plausibilidad de las experiencias de dolor en algunos insectos, ¿no querríamos estar razonablemente seguros de que los tratamientos invasivos específicos no causan sufrimiento? Necesitamos con urgencia más investigación sobre esta cuestión y sobre la identificación y el desarrollo de anestésicos adecuados. Algunos de mis colegas están preocupados por la introducción de una legislación al estilo de los vertebrados y el papeleo para trabajar con insectos. Entiendo su preocupación. La política tiene una forma de convertir las recomendaciones bien intencionadas de los científicos en pesadillas burocráticas, que pueden obstaculizar el progreso científico sin generar beneficios apreciables para el bienestar animal. Un enfoque potencialmente más valioso sería si los propios investigadores de insectos tomaran la iniciativa de considerar cómo minimizar el sufrimiento, reducir el número de insectos probados o sacrificados cuando sea posible, y garantizar que la severidad de los procedimientos sea proporcional a la adquisición de conocimientos tanto en animales motivados por la curiosidad como en insectos. e investigación aplicada. Los insectos se utilizan en una escala mucho mayor en la industria de piensos y alimentos. Cada año mueren más de un billón de grillos, moscas soldado negras, gusanos de la harina y otras especies, y el sector se está expandiendo rápidamente. A menudo promocionado como un reemplazo para parte o toda la carne de vertebrados en las dietas de las personas, la cría de insectos se considera una alternativa ecológica a la cría convencional de ganado, como ganado vacuno o pollos. Otra ventaja percibida de la cría de insectos es que supuestamente no hay preocupaciones éticas con los insectos como las hay con las vacas y los pollos. De hecho, algunas empresas de cultivo de insectos promueven específicamente la noción de que los insectos carecen de capacidad para el dolor. Esta afirmación es demostrablemente incorrecta para todas las especies de insectos probadas hasta ahora. La ciencia nos dice que los métodos utilizados para matar insectos de granja, como hornear, hervir y calentar en el microondas, tienen el potencial de causar un sufrimiento intenso. Y no es como si estuvieran siendo sacrificados por una gran causa. La mayor parte de la industria en realidad no busca reemplazar el consumo humano de carne de vertebrados con insectos. En cambio, la mayoría de los insectos sacrificados se destinan a alimentar a otros animales que se crían para el consumo humano, como el salmón o el pollo. En otras palabras, los insectos cultivados se utilizan para impulsar, no para reemplazar, la producción ganadera convencional. Alegría de las abejas: en otro experimento, las abejas optaron por hacer rodar pelotas en lugar de visitar las estaciones de alimentación, una forma de juego. Crédito: Levon BissPero incluso si el objetivo fuera reemplazar la carne de vertebrados, necesitamos evidencia científica de lo que constituye métodos de sacrificio humanitarios y condiciones de crianza éticamente defendibles para los insectos. Es posible que tal evidencia revele una menor capacidad de sufrimiento en algunas etapas larvales de algunas especies, pero hasta que tengamos esa evidencia, debemos pecar de precavidos. Desafortunadamente, una dieta vegetariana o vegana tampoco está necesariamente libre de preocupaciones éticas por el bienestar de los insectos. Muchos insectos comparten nuestro gusto por las hojas, raíces, vegetales y frutos de las plantas que consumimos. Como resultado, cada año se utilizan en todo el mundo varios millones de toneladas métricas de pesticidas para agilizar la producción de alimentos baratos y obtener el máximo beneficio. Estos pesticidas envenenan y matan innumerables insectos (y muchos otros animales), a menudo mediante procesos lentos que duran varios días. Los insectos herbívoros no son los únicos afectados. Los efectos adversos de los insecticidas conocidos como neonicotinoides en las abejas están bien documentados. Aunque su concentración en el néctar de las flores y el polen suele ser demasiado baja para matarlos instantáneamente, estos insecticidas afectan el aprendizaje, la navegación, la eficiencia de búsqueda de alimento y el éxito reproductivo, lo que afecta gravemente a las poblaciones de abejas silvestres. Este daño colateral a las abejas se considera preocupante porque se trata de insectos benéficos con una importante utilidad para nosotros los humanos: polinizan nuestros cultivos y las flores del jardín. Pero estos pesticidas también tienen el potencial de causar sufrimiento masivo a las abejas y otros insectos, otra razón para prohibir, o al menos limitar enérgicamente, su uso. Las abejas en particular se enfrentan a un estrés adicional por las operaciones comerciales de polinización. La producción en masa de frambuesas, arándanos, manzanas, tomates, melones, aguacates y muchos otros tipos de productos depende de que las abejas melíferas o los abejorros se críen, críen, cultiven y envíen comercialmente en masa a lugares distantes para polinizar los cultivos. La leche de almendras, una alternativa popular a la leche de vaca, depende en gran medida de la floración de las almendras de California, uno de los eventos de polinización comercial más grandes del mundo. Los apicultores migratorios cargan más de la mitad de las abejas melíferas de América del Norte (varias docenas de miles de millones de individuos) en camiones para enviarlas a 800 000 acres de monocultivo de almendros en California durante el período de floración, luego envían las abejas de regreso a sus ubicaciones originales u otros eventos de floración de cultivos. El "trastorno de colapso de colonias" del que puede haber oído hablar en los medios de comunicación no es solo el resultado de algunos patógenos bien conocidos, sino también de abejas melíferas literalmente estresadas hasta la muerte por prácticas apícolas despiadadas. Incluso una breve sacudida de las abejas induce un estado emocional pesimista. Ahora imagine los efectos de las vibraciones intensas y prolongadas impuestas a las abejas cuando son transportadas en camiones a través de los continentes en colmenas selladas, alimentadas con alimentos artificiales e incapaces de defecar fuera de la colmena, y luego se encuentran típicamente en monocultivos de cultivos que carecen de la diversidad de alimentos florales que las abejas normalmente tienen. requerir. Los científicos han estudiado exhaustivamente los efectos perjudiciales del estrés sobre el sistema inmunitario en varias especies, incluidos los insectos. Para las criaturas invertebradas como los insectos, los investigadores generalmente han asumido que el estrés es estrictamente fisiológico, como una planta que se marchita cuando se le priva de agua. La posibilidad de que en los insectos el estrés sea, al menos en parte, de naturaleza psicológica merece una mayor exploración. Para vivir, para comer, casi inevitablemente matamos a otros seres vivos, incluso si nuestra división del trabajo significa que usted personalmente no mata. Pero en la medida en que las criaturas afectadas probablemente sean conscientes, tenemos la obligación moral de minimizar su sufrimiento, ya sea en laboratorios de investigación, en granjas de piensos y alimentos o en entornos agrícolas. El hecho de que hasta la fecha no haya una prueba irrefutable de la sensibilidad de ningún animal no significa que estemos fuera de peligro. Por el contrario, los indicadores psicológicos, farmacológicos, neurobiológicos y hormonales razonablemente fuertes de sensibilidad que tenemos ahora para muchos animales, incluidos algunos insectos, significan que es necesario adquirir evidencia en la dirección opuesta. Deberíamos exigir evidencia razonablemente fuerte de la ausencia de sensibilidad antes de someterlos a intervenciones que tienen el potencial de causar una angustia intensa. Este artículo se publicó originalmente con el título "La vida interior de los insectos" en Scientific American 329, 1, 26-33 (julio de 2023)

  • Erradiquemos La Violencia

    Eventualmente la energía encuentra puntos de escape Nosotros terminamos siendo agresores, víctimas y perpetuadores de las variadas formas de trauma. Según ABC News[i], ha habido en Estados Unidos 132 tiroteos masivos este año. Y todos los grupos demográficos de raza, etnia y sexo experimentaron aumentos en el riesgo de suicidio desde 2011. Las personas de diez a veinticuatro años representan el 14% de todos los suicidios según Pew Charitable Trusts[ii]. Mi experiencia de vida me informa que esta crisis se ha estado gestando durante mucho tiempo. Ella también informa sobre la raíz del problema y cómo erradicarlo. Durante treinta años, colaborando con maestros, administradores y padres de familia de escuelas intermedias mi organización laboro temas de diversidad cultural en la educación en Carolina del Norte. Este trabajo de campo informó algo profundamente inquietante en las escuelas reflejado en todas partes de la sociedad. En las escuelas, por ejemplo, los compañeros de trabajo de diferentes orígenes étnicos se mantenían separados unos de otros a menos que sus deberes los hicieran interactuar a regañadientes, los administradores escolares a menudo consideraban que los padres y estudiantes de familias de bajos ingresos e inmigrantes no eran dignos de su tiempo para escuchar su opinión, y los maestros a menudo segregaban a los estudiantes por etnia durante los descansos y en las reuniones escolares. Queriendo saber más sobre los efectos de estos comportamientos en los jóvenes, niños de ocho a doce años dibujaron sus impresiones de las relaciones humanas a su alrededor. Las figuras 1 y 2, ejemplos de cientos de dibujos, muestran un malestar emocional que ya está profundamente arraigado en su existencia. Esto fue más evidente cuando ellos, con indiferencia, declararon que "el mundo está plagado de prejuicios y desconfianza. Y que es un mundo lleno de miedo." Todo en sus palabras y forma de presentarlas hablaba de desesperanza. Figura 1 Un hombre Caucásico está golpeando a otro de descendencia africana. Otro individuo al lado se está riendo. ¿Podemos Ir Más Allá de los Estereotipos? Exhibición. 2000 Figura 2 Arriba: Un hombre Caucásico es un erudito Medio: Un joven de descendencia africana está en la cárcel Abajo: Un Indígena desaparece bajo estructuras de colonización. ¿Podemos Ir Más Allá de los Estereotipos? Exhibición. 2000 Y mientras el mundo adulto continúa siendo engullido y cegado por las narrativas condicionadas sobre los problemas del mundo, como individuos y colectividad continuamos manteniendo narrativas y con ellas emociones embotelladas que causan ansiedad, depresión, desesperanza y soledad. Estas son las emociones que alimentan a los niños y adultos jóvenes a arremeter violentamente a otros y a suicidarse. Raíz de la Disfunción A través del tiempo como civilizaciones, de generación a generación, nos hemos ahogado nadando en un mar de emociones acumuladas lo que no nos permite hacer las adaptaciones de un mundo siempre cambiante. Una pesquisa básica en la web sobre la historia de las civilizaciones humanas nos informa que todas las civilizaciones previas a la de los Estados Unidos — Egipto, Grecia, Roma, los Incas, los Mayas, la Gran Bretaña — después de alcanzar la gloria cayeron por razones similares —la codicia, la corrupción y la concentración de riqueza que aún nos devastan hoy. El poder de este conocimiento es inmensurable ya que, al unir el pasado y el presente, nuestra experiencia directa nos dice que nada sobre esto ha cambiado en la condición humana. Hoy día el cambio climático y lainjusticia ambiental solo agregan más desconfianza, miedoy sufrimiento. Un principio básico de la ciencia de la física. El motor del universo es energía. El cuerpo y la experiencia humana son un instrumento energético. La acumulación de emociones no procesadas bloquea el flujo de energía en el cuerpo humano físico, mental, emocional y espiritual. Eventualmente la energía encuentra puntos de escape y nosotros terminamos siendo agresores, victimas y perpetuadores de las variadas formas de trauma. Trauma es la acumulación de emociones no procesadas que residen en el corazón. Su perpetuación es causada por el contenido de la mente condicionada que todo lo interpreta a través de falsos conceptos. Un ejemplo es la creencia de la existencia de diferentes razas humanas y nuestra incapacidad de aceptar lo que todas las ciencias y la experiencia directa indican: el concepto de la existencia de razas diferentes humanas es una construcción social. Todos somos portadores de trauma. Trauma es la raíz de la violencia. Curación Desde la antigüedad sabemos que el corazón es nuestro centro emocional. Es allí donde tiene lugar el bloqueo real y donde se acumulan las emociones no procesadas. La cura es desbloquear el flujo de energía liberando las emociones que agobian el corazón. Esta es una tarea individual que debe ser apoyada por el colectivo. Una forma de hacerlo es que padres, madres, hijos, hijas, líderes corporativos y políticos, profesionales de los medios de comunicación, médicos, consejeros, terapeutas, sanadores, en casa y públicamente, compartan con sus hijos que han llegado a comprender que tienen razón en su evaluación del mundo y que, como ellos, a veces nos sentimos deprimidos, ansiosos, solos y suicidas. Entonces debemos ser ejemplo identificando y dejando ir las emociones problemáticas reconociendo que el recuerdo doloroso es solo eso, un recuerdo de dolor y no el dolor en sí mismo. Hay individuos que pueden hacer este trabajo por su cuenta, con familiares y amigos y en compañía de la naturaleza. Otros necesitan asistencia profesional. Cualquiera que sea la elección, para minimizar la perpetuación de trauma, debemos asegurarnos de que aquellos que ayudan al proceso están o han hecho este tipo de trabajo consigo mismos. La curación de trauma ayuda a restablecer el flujo de energía y con ello la conexión entre nuestra naturaleza intuitiva y racional. Y es precisamente dentro de esta conexión donde podemos encontrar la fuerza, la confianza y la compasión hacia nosotros, los demás y el planeta y la paz y armonía que el alma desea. Con una mente fluida podemos expandir nuestra capacidad de discernir dentro de tanta información que recibimos lo qué suena verdadero y aplicar nuestros conocimientos y habilidades para volver a darle sentido al mundo, disfrutar la vida y encontrar soluciones a los grandes problemas que tenemos. Un estudio de ADN puede ayudarnos a desenredar nuestra descendencia ancestral y nuestra conexión con la historia del mundo, y la ciencia de la epigenética puede educarnos sobre los efectos que el trauma histórico, cultural e intergeneracional puede tener en nuestra estructura genética. Por último, la curación de trauma puede ayudarnos a ver que lo que hace la diferencia entre la paz y la ansiedad es entender que no se trata de lo que nos sucede, sino de cómo elegimos responder a lo que nos sucede. Estos pasos factibles pueden ayudarnos a restaurar nuestra visión del presente, actualizar nuestras narrativas, vivir una mejor vida y dejar un mundo mejor para nuestros hijos. ©Aura Camacho-Maas. Todos los Derechos Reservados. 28 de abril de 2023. Todos los derechos reservados. [i] ABC News - Más de 11.500 personas asesinadas en violencia armada en lo que va de 2023. Kiara Alfonseca. abril 10, 2023 [ii] Fideicomisos caritativos Pew El riesgo de suicidio juvenil aumentó en la última década. Farzana Akkas. marzo 3, 2023

  • Cómo Dejar que la Alegría Venza al Miedo

    Updated: 21 minutes ago La vida es un eterno proceso creativo y colaborativo en el que la vida humana es, simultáneamente, un elemento y un subproducto. Como organismos biológicos equipados con una percepción de nuestro cuerpo y mente, intuitivamente coordinamos nuestras interacciones sociales para satisfacer nuestras necesidades de supervivencia y bienestar dentro de ese proceso. Llevamos en nuestro ADN recuerdos ancestrales y en nuestra mente experiencias de vida. Poseemos una conciencia y la capacidad de asombrarnos al contemplar los misterios que rodean la vida. Esta es la base de nuestra naturaleza física, mental, emocional y espiritual. Esto y los valores, actitudes y comportamientos culturales que aprendemos desde niños se reflejan en el mundo que nos rodea. Esto es así porque todo lo que “es"—átomos, células, árboles, océanos, aire, agua, fuego, tierra, sol, luna, estrellas, planetas y nosotros—seamos conscientes de ello o no, siempre está ofreciendo su particular frecuencia energética e influyendo los acontecimientos de la vida en una dirección u otra. Y en el proceso creativo colaborativo, cada uno de nosotros es, esencialmente, un instrumento que toca una frecuencia energética particular en la orquestación universal de la vida. Y aquí radica nuestro principal desafío como especie. Durante milenios, nuestra mente se acostumbró a vivir con miedo bajo la sombra del sobrevivir. Así olvidamos que, como los ríos, estamos destinados a fluir juntos para enriquecer el océano de la vida. Olvidamos que no estamos separados y por encima de la naturaleza. Pero esta narrativa está cambiando. Irónicamente hemos desarrollado tecnologías de comunaciones que hoy día facilitan que cada individuo esté expuesto, en tiempo real, a frecuentes eventos ambientales y sociales catastróficos. Estos eventos son provocados por el desequilibrio ambiental y social que hemos creado mientras actuamos y promovemos valores, actitudes y comportamientos que nos deshumanizan y violan la integridad de la naturaleza. Afortunadamente, de otra parte cuanto más estamos expuestos a extremos polarizados en palabras, acciones y naturaleza, más se desvanecen los velos que han estado cegando nuestros ojos y cerrando nuestra mente y corazón. Y nos encontramos con que si en el olvido, o como una parte del proceso evolutivo, nadie puede saberlo con certeza, hemos generado confusión, angustia y miedo al cambio, ahora las circunstancias globales nos presentan la oportunidad de reaprender cuan sagrado nuestro poder individual es y cómo honrarlo. Y aunque la mente condicionada quiere resistir, un corazón abierto ilumina un océano de sabiduría y conocimiento sobre lo que en nuestra vida es esencial y dador de vida. El Espíritu informa que cuando limpiamos los velos que cubren nuestros ojos podemos ver más claramente y que cuando esto ocurre la mente no tiene otra opción que rendirse al corazón—donde descansa nuestra naturaleza espiritual—despertandolo y que de allí este nos dá toda clase de respuestas si hacemos las preguntas correctas. Esta oportunidad envuelve un paso esencial. En ella nos vemos ejercitando un nuevo sentido de "responsabilidad". Lejos del significado tradicional de un deber y obligación hacia alguien o algo fuera del yo, esta palabra significa una suprema dedicación a activar nuestra más alta “habilidad de responder" para permitir que el imparable brote de emociones que las experiencias de la vida provoca fluya libremente de regreso a la fuerza vital de donde ellas emanan. (pg. 194. Uprooting Fear-The Heart's Accidental Journey to the Divine) https://www.auracamachomaas.com/gallery). Esto es lo que llamamos "Conciencia del Momento." Esta verdad nutre una dedicación en buscar, encontrar y mantener la fluidez y mas alta expresión de nuestra frecuencia energética en el cuerpo, la mente y el corazón. Para lograr esto tenemos que transcender la vieja narrativa de la mente y afinar todo nuestro ser a las condiciones y oportunidades frente a nosotros. De esta manera la sabiduría ancestral nos informa la forma de encontrar la claridad y el coraje para abrazar plena y positivamente la vida con sus incertidumbres con confianza, fe y esperanza y con valores, actitudes y comportamientos hoy día relevantes. Otros beneficios de practicar este tipo de habilidad de respuesta son que, al poner nuestras interacciones sociales y nuestras necesidades de supervivencia y bienestar al servicio de afinar el instrumento sagrado y divino que somos, nos convertimos en el cambio que tanto hemos querido ver en el mundo. Esta es la máxima expresión del activismo social. Dentro de la armonía de este proceso hallamos la alegría la cual es una cualidad que el alma humana anhela. Se dice que antes de entrar al mar un río tiembla de miedo. Ella mira hacia atrás en el camino que ha recorrido, desde las cumbres de las montañas, el largo camino sinuoso que atraviesa bosques y pueblos. Y frente a ella ve un océano tan vasto, que para entrar no parece nada más que desaparecer para siempre. Pero no hay otra forma. El río no puede retroceder. Nadie puede regresar. Retroceder es imposible en la existencia. El río necesita correr el riesgo de entrar al océano porque solo entonces el miedo desaparecerá, porque ahí es donde el río sabrá no se trata de desaparecer en el océano sino de convertirse en el océano. Khalil Gibran Derechos de Autoría© Aura Camacho-Maas – Publicado primero como Convirtiéndonos en Océano. Derechos Reservados. Fotos: Aura Camacho-Maas

  • Cómo Dejar que la Alegría Venza al Miedo

    La vida es un eterno proceso creativo y colaborativo en el que la vida humana es, simultáneamente, un elemento y un subproducto. Como organismos biológicos equipados con una percepción de nuestro cuerpo y mente, intuitivamente coordinamos nuestras interacciones sociales para satisfacer nuestras necesidades de supervivencia y bienestar dentro de ese proceso. Llevamos en nuestro ADN recuerdos ancestrales y en nuestra mente experiencias de vida. Poseemos una conciencia y la capacidad de asombrarnos al contemplar los misterios que rodean la vida. Esta es la base de nuestra naturaleza física, mental, emocional y espiritual. Esto y los valores, actitudes y comportamientos culturales que aprendemos desde niños se reflejan en el mundo que nos rodea. Esto es así porque todo lo que “es"—átomos, células, árboles, océanos, aire, agua, fuego, tierra, sol, luna, estrellas, planetas y nosotros—seamos conscientes de ello o no, siempre está ofreciendo su particular frecuencia energética e influyendo los acontecimientos de la vida en una dirección u otra. Y en el proceso creativo colaborativo, cada uno de nosotros es, esencialmente, un instrumento que toca una frecuencia energética particular en la orquestación universal de la vida. Y aquí radica nuestro principal desafío como especie. Durante milenios, nuestra mente se acostumbró a vivir con miedo bajo la sombra del sobrevivir. Así olvidamos que, como los ríos, estamos destinados a fluir juntos para enriquecer el océano de la vida. Olvidamos que no estamos separados y por encima de la naturaleza. Pero esta narrativa está cambiando. Irónicamente hemos desarrollado tecnologías de comunaciones que hoy día facilitan que cada individuo esté expuesto, en tiempo real, a frecuentes eventos ambientales y sociales catastróficos. Estos eventos son provocados por el desequilibrio ambiental y social que hemos creado mientras actuamos y promovemos valores, actitudes y comportamientos que nos deshumanizan y violan la integridad de la naturaleza. Afortunadamente, de otra parte cuanto más estamos expuestos a extremos polarizados en palabras, acciones y naturaleza, más se desvanecen los velos que han estado cegando nuestros ojos y cerrando nuestra mente y corazón. Y nos encontramos con que si en el olvido, o como una parte del proceso evolutivo, nadie puede saberlo con certeza, hemos generado confusión, angustia y miedo al cambio, ahora las circunstancias globales nos presentan la oportunidad de reaprender cuan sagrado nuestro poder individual es y cómo honrarlo. Y aunque la mente condicionada quiere resistir, un corazón abierto ilumina un océano de sabiduría y conocimiento sobre lo que en nuestra vida es esencial y dador de vida. El Espíritu informa que cuando limpiamos los velos que cubren nuestros ojos podemos ver más claramente y que cuando esto ocurre la mente no tiene otra opción que rendirse al corazón—donde descansa nuestra naturaleza espiritual—despertandolo y que de allií este nos dá toda clase de respuestas si hacemos las preguntas correctas. Esta oportunidad envuelve un paso esencial. En ella nos vemos ejercitando un nuevo sentido de "responsabilidad". Lejos del significado tradicional de un deber y obligación hacia alguien o algo fuera del yo, esta palabra significa una suprema dedicación a activar nuestra más alta “habilidad de responder" para permitir que el imparable brote de emociones que las experiencias de la vida provoca fluya libremente de regreso a la fuerza vital de donde ellas emanan. (pg. 194. Uprooting Fear-The Heart's Accidental Journey to the Divine) https://www.auracamachomaas.com/gallery). Esto es lo que llamamos "Conciencia del Momento." Esta verdad nutre una dedicación en buscar, encontrar y mantener la fluidez y mas alta expresión de nuestra frecuencia energética en el cuerpo, la mente y el corazón. Para lograr esto tenemos que transcender la vieja narrativa de la mente y afinar todo nuestro ser a las condiciones y oportunidades frente a nosotros. De esta manera la sabiduría ancestral nos informa la forma de encontrar la claridad y el coraje para abrazar plena y positivamente la vida con sus incertidumbres con confianza, fe y esperanza y con valores, actitudes y comportamientos hoy día relevantes. Otros beneficios de practicar este tipo de habilidad de respuesta son que, al poner nuestras interacciones sociales y nuestras necesidades de supervivencia y bienestar al servicio de afinar el instrumento sagrado y divino que somos, nos convertimos en el cambio que tanto hemos querido ver en el mundo. Esta es la máxima expresión del activismo social. Dentro de la armonía que encontramos durante este proceso hallamos la alegría la cual es una cualidad que el alma anhela. Se dice que antes de entrar al mar un río tiembla de miedo. Ella mira hacia atrás en el camino que ha recorrido, desde las cumbres de las montañas, el largo camino sinuoso que atraviesa bosques y pueblos. Y frente a ella ve un océano tan vasto, que para entrar no parece nada más que desaparecer para siempre. Pero no hay otra forma. El río no puede retroceder. Nadie puede regresar. Retroceder es imposible en la existencia. El río necesita correr el riesgo de entrar al océano porque solo entonces el miedo desaparecerá, porque ahí es donde el río sabrá no se trata de desaparecer en el océano sino de convertirse en el océano. By Khalil Gibran Aura contemplando el Rio Itaguaré convirtiéndose en océano. Brazil 2010. Derechos de Autoría© Aura Camacho-Maas – Diciembre 2021. Derechos Reservados. Autora de Uprooting Fear y Finalista del Concurso de Booklife No Ficción 2020. Fotos: Aura Camacho-Maas

  • Un Tema Existencial

    Esta historia comienza en tiempos previos a la pandemia COVID 19 cuando leyendo sobre los tiroteos masivos en Indianápolis, Atlanta, Boulder y California recordé un día en el año 2000 cuando niños en edad escolar intermedia me dijeron: El miedo es la raíz del prejuicioy la desconfianza. Este miedo provoca dolor en el corazón. Yo creí saber a que se referían ellos. Había trabajado por dos décadas con adultos identificando y abordando actitudes y comportamientos negativos que alimentan los prejuicios y sabía que estos siempre afloraban, especialmente en momentos tensionantes. Sin embargo, las palabras de los niños me desorientaron ya que eran profundas y simultáneamente reales y oníricas. Algo así como si no estuvieran hablando de nosotros o de mí. Y si lo eran, yo no sabía qué más hacer al respecto. Esta desorientación es algo generalizado hoy día que produce un miedo existencial. Desde tiempos bíblicos, hemos escuchado. Tenemos que cambiar el corazón de piedra por uno de carne y hueso. Ezequiel 11:19. Esta cita es testimonio de las antiguas raíces de nuestro dilema. Aún así, a través del tiempo, una luz brilla sobre nosotros cuando alguna figura pública habla sobre la responsabilidad que tenemos de transformar el contenido del corazón. Mientras tanto, el mundo humano sigue retorciéndose en dolor y muchos, en protestas públicas, siguen expresando su disgusto por las extremas desigualdades sociales, el devastador estado del medio ambiente y últimamente por la guerra brutal e injustificada de Rusia contra Ucrania. Pero la respuesta generalizada sigue siendo la misma. Seguir actuando como siempre en un mundo que de base está dirigido por el deseo de poder y dinero y una cultura de la celebridad. Un mundo polarizado y, por ello, condenado al fracaso. Todo esto son expresiones que, inconscientemente, asumimos compensan el dolor que llevamos en el corazón y otros aspectos significativos que tememos estar perdiendo en la vida. Los resultados siguen siendo los mismos. No importa cuánto politicemos estos temas, en su raíz todos ellos son causados ​​por el miedo y el dolor que yacen detras de la sombra en nuestros corazones. La pandemia nos puso de rodillas, pero el miedo y el dolor siguen siendo implacables, como lo demuestra la guerra. El Espíritu comunica que al rendirnos frente a nosotros mismos reconociendo y honrando el dolor que llevamos en nuestro corazón ayuda a que liberemos emociones del pasado y a abrir las puertas de nuestra alma. Cuando esto ocurre podemos entonces entrar en contacto con nuestro compás moral, nuestra sabiduría y compasión. Todos estos son los valores espirituales que, desesperadamente, todos andamos buscando. Algo que ilumine nuestras elecciones y acciones en el transcurso de nuestra experiencia de vida. Cuando, conscientemente, liberamos emociones que han estado ocultas en nuestro corazEsta historia comienza en tiempos previos a la pandemia COVID 19 cuando leyendo sobre los tiroteos masivos en Indianápolis, Atlanta, Boulder y California recordé un día en el año 2000 cuando niños en edad escolar intermedia me dijeron: El miedo es la raíz del prejuicioy la desconfianza. Este miedo provoca dolor en el corazón. Yo creí saber a que se referían ellos. Había trabajado por dos décadas con adultos identificando y abordando actitudes y comportamientos negativos que alimentan los prejuicios y sabía que estos siempre afloraban, especialmente en momentos tensionantes. Sin embargo, las palabras de los niños me desorientaron ya que eran profundas y simultáneamente reales y oníricas. Algo así como si no estuvieran hablando de nosotros o de mí. Y si lo eran, yo no sabía qué más hacer al respecto. Esta desorientación es algo generalizado hoy día que produce un miedo existencial. Desde tiempos bíblicos, hemos escuchado. Tenemos que cambiar el corazón de piedra por uno de carne y hueso. Ezequiel 11:19. Esta cita es testimonio de las antiguas raíces de nuestro dilema. Aún así, a través del tiempo, una luz brilla sobre nosotros cuando alguna figura pública habla sobre la responsabilidad que tenemos de transformar el contenido del corazón. Mientras tanto, el mundo humano sigue retorciéndose en dolor y muchos, en protestas públicas, siguen expresando su disgusto por las extremas desigualdades sociales, el devastador estado del medio ambiente y últimamente por la guerra brutal e injustificada de Rusia contra Ucrania. Pero la respuesta generalizada sigue siendo la misma. Seguir actuando como siempre en un mundo que de base está dirigido por el deseo de poder y dinero y una cultura de la celebridad. Un mundo polarizado y, por ello, condenado al fracaso. Todo esto son expresiones que, inconscientemente, asumimos compensan el dolor que llevamos en el corazón y otros aspectos significativos que tememos estar perdiendo en la vida. Los resultados siguen siendo los mismos. No importa cuánto politicemos estos temas, en su raíz todos ellos son causados ​​por el miedo y el dolor que yacen detras de la sombra en nuestros corazones. La pandemia nos puso de rodillas, pero el miedo y el dolor siguen siendo implacables, como lo demuestra la guerra. El Espíritu comunica que al rendirnos frente a nosotros mismos reconociendo y honrando el dolor que llevamos en nuestro corazón ayuda a que liberemos emociones del pasado y a abrir las puertas de nuestra alma. Cuando esto ocurre podemos entonces entrar en contacto con nuestro compás moral, nuestra sabiduría y compasión. Todos estos son los valores espirituales que, desesperadamente, todos andamos buscando. Algo que ilumine nuestras elecciones y acciones en el transcurso de nuestra experiencia de vida. Cuando, conscientemente, liberamos emociones que han estado ocultas en nuestro corazón consequentemente estamos activando habilidades que responden al momento presente dejando atrás el actuar conductas y actitudes condicionadas y modelando el tipo de responsabilidad acorde a nuestro tiempo. Así es como podemos dejar de perpetuar uno de nuestros más horrendos actos violentos de autodestrucción, el transmitir nuestros rasgos negativos a nuestros hijos robándoles su sabiduría divina. Además, cuando hacemos de este proceso una parte integral del manejo de nuestra vida llegamos a sentir un estado de presencia mental pacífica y tranquila. Ello nos permite ir más allá de nuestro miedo existencial hacia un yo compasivo y enriquecedor capaz de proveer para los demás y para la restauración de nuestra madre tierra y nuestros sistemas sociales. Derechos de Autor©Aura Camacho-Maas – Primera publicación Abril, 2021. All rights reserved. on consequentemente estamos activando habilidades que responden al momento presente dejando atrás el actuar con conductas y actitudes condicionadas. Asi modelamos el tipo de responsabilidad personal acorde a nuestro tiempo. Así es como podemos dejar de perpetuar uno de nuestros más horrendos actos violentos de autodestrucción, el transmitir nuestros rasgos negativos a nuestros hijos robándoles su sabiduría divina. Además, cuando hacemos de este proceso una parte integral del manejo de nuestra vida llegamos a sentir un estado de presencia mental pacífica y tranquila. Ello nos permite ir más allá de nuestro miedo existencial hacia un yo compasivo y enriquecedor capaz de proveer para los demás y para la restauración de nuestra madre tierra y nuestros sistemas sociales. Derechos de Autora© Aura Camacho-Maas – Primera publicación Abril, 2021. All rights reserved.

  • El Búho: Un Instrumento del Espíritu

    Hace años, me encontré en Perú, viajando en un autobús que subía más y más alto en las montañas, y que, como mi espíritu, parecía estar llegando a los cielos. ¿Qué sabia el sobre los deseos de mi alma? Los pueblos indígenas de la región y su tierra eran tan cálidos, vibrantes y tan cercanos a mi corazón. ¿Cuánto tiempo en mi vida, sin saberlo, los había extrañado y buscado? Por mucho tiempo queridos hermanos y hermanas. El aire limpio, las amplias vistas de los picos andinos y la emoción de lo desconocido eran casi demasiado para mi corazón. Pero mi alma cantaba. Alcanzando cada vez planos más altos, la altitud, el tiempo y el espacio se fusionaron y yo acariciando valles que sin mucho alboroto se iban transformando en desiertos y tierras nevadas fui solo ojos. Pasando cada centímetro de la carretera, me sentí ser parte de una gran nube blanca y esponjosa que envolvía mis percepciones, pensamientos pasajeros y anticipación. Y yo me pregunté qué historias me contarían esta inmensa tierra y sus criaturas, su río, la escasa vegetación y las enormes rocas a lo lejos. Cuando finalmente llegó el autobús a su destino esperándome estaba el Santuario Nacional de Huayllay - Bosque de Piedras con sus majestuosos picos de catorce mil pies de tierra helada calurosamente besando el aire fresco. También allí me esperaba una ceremonia de los guías de la comunidad indígena local Q’ero, con su té de coca hirviendo y una abundante cena cocida en el suelo sobre piedras. En su compañía y calor humano yo abracé mi primera noche durmiendo en mi carpa. Las botellas de agua congeladas a la mañana siguiente predijeron una historia diferente. Sin embargo, por esa primera noche, todo había estado bien. Al día siguiente, en algún momento después del desayuno, muy entusiasmada comencé mi primer viaje solitario hacia la espesura del Bosque de Piedra. Alli dando un paso corto tras de otro mientras respiraba lenta y profundamente, mis pulmones y sudorosos poros de la piel empezaron a absorber el peso de la carga sobre mi espalda, y mi corazón la ligereza de espíritu que esta vasta, árida y magnífica tierra engendra. Modesto y Toribio Quispe Lunasco https://en.wikipedia.org/wiki/Q%27ero Y a cada paso mis ojos descubrían ilusorias y reales imágenes de formas y figuras majestuosas de este y otros antiguos mundos que las rocas gigantes proyectaban en mi mente. Encantada así pasaron largas horas de caminata mientras yo esperaba en silencio una invitación de la tierra para caer en sus brazos. De pronto en este espacio desolado una flor de diente de león se mostró en todo su esplendor. Esa fue mi señal. Había llegado. Descargué mi gran mochila y muy juiciosamente saqué mis nuevas herramientas ceremoniales. Estas eran un abanico de plumas, un colorido tejido recién adquirido que envolvía recuerdos de la naturaleza y los deseos más profundos de mi alma, llamado Mesa, tabaco y una pequeña botella de agua florida —una colonia que se usa en ceremonias chamánicas. Bajo un cielo azul cristalino como testigo, agradecí al Espíritu, la tierra, las cuatro direcciones, este, sur, oeste y norte, y los cuatro elementos, aire, fuego, agua y tierra por apoyar mi jornada y todas las formas de mi vivir. Luego, antes de armar mi carpa, mi hogar para pasar la noche. bendije el suelo, rociándolo con agua florida dándole gracias por albergarme. Explorando la zona, buscando los cristales que solo crecen en los lugares más sagrados de la tierra, el tiempo consumió lo que quedaba de la tarde. Mi día terminó con una exhibición maravillosa del sol hundiéndose debajo de las rocas y el cielo tornándose entre colores púrpura, rosa y luego en un rojo carmesí. Y allí estaba yo sola en la oscuridad de la noche. Era una noche sin luna. En verdad era una noche muy oscura con estrellitas titilando o desvaneciéndose en otros mundos. El día había terminado y en mis cálculos había sido un viaje de calma y paz. Q'ero Ceremonial "Mesa" Contemplando mi perfecta soledad mientras me preparaba para irme a dormir noté que no tenía la cobija de emergencia que la noche anterior me había compensado el calor que un saco de dormir de verano no podía ofrecerme. Después de mucho buscarla sin éxito supe que no había nada más que hacer sino acostarme esperando lo mejor. Sintiendo el latido de la naturaleza debajo de mi cuerpo y la frescura vigorizante del aire helado, mis sentidos muy despiertos con semejante día, finalmente empezaron a descansar, o eso yo creí hasta que mis brazos y piernas comenzaron a entumecerse a causa del extremo frío. A mi memoria regresaron imágenes de la emergencia vivida en otra ocasión cuando una la hipotermia paralizó mis músculos en las frígidas aguas del Lago Michigan en los Estados Unidos. Para compensar, comencé a meditar invocando al Espíritu y a las estrellas para que brillaran sobre mí. Me sintonicé con mi propia energía y con la energía del cosmos, pero nada me calentaba. Era demasiado consciente de que mis extremidades ya hipotérmicas no podrían moverse por mucho más tiempo. Sin otros recursos llegó el pensamiento de mi inminente muerte. Era poderoso y aun sutil inspirándome a convocar la fuerza de la vida debajo de mi cuerpo uniéndola con la aquella de la estrellada helada noche esta vez para aceptar con plena paz, amor y gratitud ésta como la hora de mi regreso a la eternidad. Me despedí de mi querido esposo y de todos mis seres queridos agradeciéndoles por ser parte de mi experiencia en esrte planeta. Y justo cuando estaba en lo más profundo de mi sagrada entrega al regreso a la eternidad, el canto de un búho irrumpió en el silencio de la noche. Su intensidad resonando en todo mi ser. El búho había llegado justo a mi lado fuera de la carpa. Qué sonido y sentimiento divinos. Qué poderoso era. Sin duda, su aparición era obra del Espíritu. Mi corazón latía de felicidad. Y en mi regocijo mi mente y cuerpo congelados desaparecieron o tal vez se diluyeron en la experiencia de la divina presencia del búho. Sentí que dondequiera que fuese mi siguiente paso no era un problema. En ese momento yo fui solo una vibración conjunta con la del inquietante, inquisitivo y, sobre todo, fascinante ulular del búho resonando en el más allá. Ese mundo alucinador de incógnitas donde pertenecemos los humanos y todo lo que existe. Y así, entre estas bellas emociones y pensamientos solo supe que a la mañana siguiente me desperté frente a un gran espacio iluminado por un cálido y radiante sol naciente. Cada pedacito de mi cuerpo y mente rebosante de fuerza espiritual llena de confianza, fe y esperanza. Había sobrevivido. No hacía mucho tiempo atrás la muerte estuvo rondando a mi alrededor. Primero fue la muerte de mi padre, luego la de un amigo entrañable y la de otro conocido y, la más dramática de todas, la muerte de un niño a quien, en unas de mis caminatas por parques naturales vi caer a un precipicio. Esta aglomeración de casos inevitablemente evoco todo tipo de pensamientos y emociones encontradas. Sobre esto me di cuenta de que, después de algún tiempo de convivir con mi extremo estado emocional, mis sentimientos y emociones de dolor empezaron a disfumarse hasta desaparecer dejando mi mente y corazón renovados y con la capacidad de entender y comprender que morir es una parte inevitable de la vida. De acuerdo con esto yo no le temía a la muerte pero aún así tuve que preguntarme el cómo poner en contexto mi experiencia con el búho en la que yo había sido su posible sujeto. Contemplé que me encontraba es este sendero de piedras buscando abrir las puertas del entendimiento de dos revelaciones espirituales que una década atrás había recibido. Respuestas que no había hallado y que estaba segura la mente sola no podía ofrecer. Hallé que esta experiencia extrema no me ayudaba en nada aunque alguien versado en chamanismo, después de escuchar sobre mi encuentro con el búho, me dijo que no hay nada más poderoso que el confrontar nuestra propia muerte. Me llevaría algún tiempo entender estas palabras o entender que había vivenciado el ejercicio de algo "más real que lo real" sobre lo que es una entrega espiritual es y con ello, sobre la liberación de la idea de control de mi mente. El momento para entender el significado de mis revelaciones tendría que esperar. Se dice que en términos espirituales solo obtenemos lo que necesitamos, no lo que queremos. Sin embargo, lo que si quedó muy claro es que en este viaje de fé, el Espíritu, a través del búho, me informó sobre la naturaleza eterna de la vida, lo que es un punto fundamental que alimenta una experiencia humana más amable. Derechos de Autoría© Aura Camacho-Maas – Febrero 2022. Todos los derechos reservados. Fotos: Aura Camacho-Maas

  • El Mundo Humano tiene Esperanza porque estamos Vivos!

    Las redes sociales han puesto el mundo al alcance de nuestras manos. Dentro del ensordecedor ruido del flujo de información -y desinformación, - claramente se pueden ver el funcionamiento de legendarias complejidades entre, por ejemplo, el dinero, la religión organizada y la política. Detrás de ellas encontramos males como la codicia y el poder extremos que afectan hoy a muchos de los 15 millones de seres humanos más adinerados del mundo. También podemos ver como las crecientes manifestaciones alrededor del planeta hablan de otro componente de la narrativa humana que se está desarrollando. Personas de todos los ámbitos de la vida, clases sociales, sectores y perspectivas se están uniendo públicamente para expresar su sufrimiento, frustración, ansiedad y deseos. Mas aún, muchos están eligiendo hacerlo con gracia y paz, incluso en medio de, como en Colombia, frecuentes asesinatos de líderes comunitarios. Algo cierto es que más y más individuos a través del planeta están conectándose con algo profundo dentro de sí mismos y, al hacerlo, están re-definiendo la forma del dialogo público. Este es un tipo de cambio que gobiernos autoritarios de sistemas políticos de extrema izquierda o derecha, capitalistas, socialistas o las mega iglesias no pueden detener. Este es un fenómeno poderoso que debemos honrar y considerar porque informa un paso fundamental y transcendental en la historia del desarrollo humano. Esto es la capacidad de encontrar la calma y paz interior y de poder ser más conscientes de nuestros valores, pensamientos y acciones. Esta clase de desarrollo es esencial cuando seguimos siendo confrontados con retos del pasado mezclados ahora con la grave situación ecológica del planeta que apunta hacia la extinción de muchas especies incluyendo la de los humanos. Únicamente desde ese espacio interior puede cada individuo activar el verdadero poder que realmente poseemos todos los humanos, el poder de conscientemente decidir como respondemos a todo aquello que pasa a nuestro alrededor. Es así como hoy día tenemos la gran oportunidad de avanzar la condición humana y para ello tenemos que decidir entre darle atención a todo aquello que nos inspira y conecta con lo sagrado en nuestra experiencia o permanecer condicionados por el ruido ensordecedor ancestral que, basado en el miedo, es fuente de ansiedad y sufrimiento factores que terminan paralizando o desviando nuestro espíritu creativo divino. Cada ser humano es un instrumento de vida y conciencia. La vida y la conciencia son corrientes de energía constantes y eternas. Nuestras emociones son energía en movimiento. Expresándolas humanizamos nuestra experiencia. Este es un primer paso hacia una mayor concientización de nuestros valores, pensamiento y acciones. Esto representa la forma más alta de responsabilidad del ser humano. Los jóvenes y las mujeres, en particular, nos están guiando. Las manifestaciones masivas sostenidas en América Latina, Europa, Asia y África, entre otras partes del mundo, muestran cómo la fuerza vital de la vida está evocando esa nueva conciencia. Y con ello los humanos estamos cristalizando nuevos símbolos, lenguaje y significado. ¡El mundo humano tiene esperanzas porque estamos vivos! Derechos Reservados © Aura Camacho-Maas. 2020.

  • Las Memorias Ancestrales - Primera Parte

    #ancestralenvironment #readaptation #evolution #mutation #vital #contemplation #consciousness y #environment #plasticity #inhale #exhale Nuestra Historia Ancestral Genetica Estudios de ADN nos dicen que desde las bacterias hasta los organismos vertebrados recuerdan sus ambientes ancestrales. Los cambios en la actividad de los genes alteran el fenotipo de un organismo incluyendo su morfología, comportamiento y fisiología. Un fenotipo son los rasgos observables de un individuo, como la altura, el color de los ojos y el tipo de sangre. La contribución genética al fenotipo se denomina genotipo. El término plasticidad fenotípica se refiere a cambios fenotípicos inducidos por el medio ambiente que no implican mutaciones genéticas. "El pasado es prólogo: la 'memoria' genética de los entornos ancestrales ayuda a los organismos a readaptarse". Práctica contemplativa Duración en Tiempo: 10 minutos. Lugar: jardín, parque -debajo de un árbol o en casa junto a una planta. 1) Siéntate cómodamente. Cierra tus ojos. Inhala profundamente mientras cuentas 1-2-3-4. y visualiza la energía de la tierra subiendo por el tronco o cuerpo del árbol u otra planta. Exhala mientras cuentas 1-2-3-4-5-6 y visualizas la energía regresando al suelo. Repita 3 veces. Abre los ojos, contempla tu entorno y luego comienza el ejercicio escrito. 2) Escribe lo primero que venga a tu mente sobre tu historial genético. Revisa lo que escribiste más tarde. 3) Seguimiento: Házte una prueba de ADN. Contempla lo que ya sabías y lo que te sorprendió en los resultados de la prueba. NOTA: Esta es la primera de una serie de publicaciones sobre Memorias Ancestrales basadas en algunas de las historias de la vida real narradas en mi libro Uprooting Fear - The Heart's Accidental Journey to the Divine. Recursos https://www.23andme.com/ https://www.ancestry.com/dna/ https://www.nationalgeographic.com/sorry/genographic/ El tiempo es conciencia pasando por la Eternidad. Agradezco y valoro tu opinión. admin@auracamachomaas.com Derechos de Autoria© Aura Camacho-Maas – Julio 2020.

  • El Gran Encuentro de la Mente y el Corazón

    En Agosto del 2020 yo escribí: Y a medida que los días se mezclan, continuamos ajustándonos a una nueva forma de vida encerrados, y la vida pasa como un recuerdo perdido hace mucho tiempo en medio de un ciclo de noticias confuso y que cambia rápidamente. Y todavía estamos encerrados y el ciclo de noticias continúa confundiéndonos a medida que las circunstancias cambian rápidamente. En el mismo artículo cité a la Dra. Mary Trump, autora de Demasiado Tarde y Nunca Suficiente: Cómo mi familia creó al hombre más peligroso del mundo, diciendo que Donald Trump es producto de un padre desdeñoso y poco afectuoso. Al limitar el acceso de Donald a sus propios sentimientos y hacer que muchos de ellos fueran inaceptables, Fred pervirtió la percepción del mundo de su hijo y dañó su capacidad de vivir en él. Ojalá nada de esto fuera cierto. En cambio, Donald Trump hoy ha demostrado ser un hombre muy peligroso para el mundo. Bajo sus palabras dominantes, la politización de la pandemia se entrecruzó con sus seguidores supremacistas blancos convirtiendolos en una turba de insurrectos beligerantes, muchos de ellos enmascarados, invadiendo los pasillos de la oficina más alta en Washington. Este fue un intento de tomar el poder para derrocar la presidencia legítima de Joe Biden. Algo asombrante que mostro mas del quebramiento del sistema es que no hubo fuerza pública para defender la democracia. Esto dista mucho de la violencia injustificada ejercida hace poco tiempo sobre los manifestantes de Black Lives Matter quienes salieron a las calles para denunciar pacíficamente las desigualdades sociales en el país. La historia humana es una continua narrativa de las violaciones fundamentales contra la dignidad de los pueblos indígenas, negros, cafe, y blancos de bajos recursos. Detrás de todo, dolorosa y tristemente, está el mal de la división que hemos creado, propagado y vivido desde nuestros inicios. Mi experiencia compartida en Uprooting Fear: The Heart's Accidental Journey to the Divine afirma lo expuesto por Mary Trump. Todos somos producto de las emociones no procesadas de nuestras vidas presentes o del trauma intergeneracional que pesan en nuestro corazón. Al igual que hizo Arnold Schwarzenegger al compartir el recuerdo más doloroso de su infancia, todos debemos encontrar la manera de enfrentar nuestro miedo a las cargas emocionales negativas incrustadas en nuestro corazón (https://www.youtube.com/watch?v =vAWvl-g_6rg). Esta es la única forma de curarlo y empoderarnos para estar plenamente presentes en cuerpo, mente y espíritu eligiendo lo mejor de nosotros mismos para ser y hacer en nuestra vida privada y pública. Escribí antes: nadie puede hacer este trabajo por Donald Trump y, de la misma manera, la presidencia no es un lugar para que él haga este trabajo, como no debería serlo para nadie que ocupe un cargo público. La historia humana está plagada de historias similares de otros, ninguna que haya terminado bien. Al igual que en la gran conjunción reciente de Júpiter y Saturno, el corazón y la mente al acercarse pueden hacer brillar su luz celestial sobre nuestros pensamientos y acciones. Esto puede darnos una experiencia humana más amable. Solo un corazón y una mente abiertos y fluidos pueden derivar esto completamente de nuestra propia naturaleza. P.D.: El álbum de fotos a continuación es mi ofrenda de Año Nuevo para ustedes, queridos amigos. Lo acompaña mi deseo de que el 2021 ilumine nuestra mente para contemplar el contenido de nuestro corazón. Es decir, que liberemos nuestras emociones y nos convirtamos en instrumentos conscientes del flujo de la energía dadora de vida, el amor, que nos mueve. Mi año de encierro 2020 se desarrolló bebiendo del néctar estacional eterno de la naturaleza y continuando sanando más de los insalubres deseos y necesidades del cuerpo y la mente y las emociones negativas que estos evocan. Todas las fotos son de mi casa, vecindario y región a no más de entre 2 y 5 horas en coche desde casa. Copyright © Aura Camacho-Maas – January 2022. All rights reserved. Photos: Aura Camacho-Maas

  • Memorias Intergeneracionales - Segunda Parte

    Todo tipo de memoria ancestral negativa que no se procesa deja una cicatriz. Según la epigenética, las cicatrices son mutaciones del ADN. También hay cicatrices de la crianza de los hijos y, basada en mi experiencia de campo en educación, puedo agregar que hay otras que el mundo adulto deja en los niños fuera del hogar. Las cicatrices afectan la fluidez del corazón que nos deja recurrir al miedo cada vez que nos sentimos amenazados personal, social, y espiritual y como individuos y colectivamente. En consecuencia, cada vez que esto ocurre, descendemos al conflicto con nosotros mismos y con los demás. Los recuerdos ancestrales negativos que no hemos abordado son la base del trauma intergeneracional. https://www.theatlantic.com/health/archive/2018/10/trauma-inherited-generations/573055/ Un nuevo estudio sobre los prisioneros de la Guerra Civil se suma a la evidencia que sugiere que las experiencias de nuestros padres, e incluso de los abuelos, podrían afectar nuestro ADN. En este estudio descubrieron que los hijos de los soldados del Ejército de la Unión que soportaron condiciones extenuantes como prisioneros de guerra tenían más probabilidades de morir jóvenes que los hijos de los soldados que no eran prisioneros. Esto es a pesar del hecho de que los hijos nacieron después de la guerra, por lo que no pudieron haber experimentado personalmente sus horrores. En otras palabras, parecía que el estrés de la guerra se transmitía de generación en generación. El trauma podría haberse transmitido a través de la crianza de los hijos en lugar de la epigenética. Algo acerca de la experiencia de los prisioneros de guerra, por ejemplo, podría haber convertido a esos veteranos en malos padres, en detrimento de la vida de sus hijos. El impacto psicológico de crecer con un padre que pasó hambre cuando era niño o sobrevivió al Holocausto podría ser suficiente para dejar huellas que terminan moldeando el comportamiento de un niño. https://www.sciencemag.org/news/2019/07/parents-emotional-trauma-may-change-their-children-s-biology-studies-mice-show-how Cuando decidimos sanar el corazón en los cuatro elementos -agua, fuego, aire y tierra- expresados ​​en el mundo natural y en nuestros cuerpos, encontramos nuestros mejores amigos. Es asi porque cada uno de ellos posee la capacidad y el poder de reabsorber la energía atrancada por las memorias ancestrales negativas. Cuando esto sucede podemos liberar las emociones negativas que las memorias evocan lo cual restablece la fluidez del corazón haciéndonos emocional, mental, física y espiritualmente más sanos. De esta manera nuestra capacidad para discernir lo que realmente importa en nuestras vidas aumenta y ganamos la agilidad y la resiliencia que tanto necesitamos y buscamos. Incrustada en nuestras memorias ancestrales, también hay sabiduría. Práctica Contemplativa Tiempo: 30 minutos. Lugar: un jardín, un parque, una fuente de agua, arroyo o montañas. Házlo en el lugar que te ofrece paz. 1) Siéntate cómodamente. Cierra tus ojos. Respira de forma profunda contando lentamente 1-2-3-4. Visualiza la energía del elemento (agua, fuego, aire o tierra) en el que te estás enfocando saliendo y entrando en tu cuerpo. Exhala mientras cuentas 1-2-3-4-5-6 y visualiza la energía regresando al elemento. Repite 3 veces. Abre los ojos, contempla tu entorno y luego comienza el siguiente ejercicio. 2) Escribe el primer recuerdo doloroso que viene a tu mente. 3) Contempla lo que escribiste, dejando fluir las emociones que pueda evocar. Si es llorar, por ejemplo, siente tu tristeza o enojo y ve la emoción como energía emocional, mental, física o espiritual que sale y se une al flujo de tu elemento de elección. Seguimiento: Observa y escribe sobre cualqluiere cambio que notes. Atesora cualquier alivio o consuelo que sientas y utiliza una imagen que lo represente en tu meditación diaria. Habla con un amigo cercano o con tu terapista acerca de esto. Sanar el corazón es nuestra tarea más esencial. Todos tenemos el material para hacerla. #evolucion #ancestral #traumaintergeneracional #aguila #condor #corazon #miedo #divino #viaje #vital #mente #insight El tiempo es el paso de la conciencia a travéz de la eternidad. Agradezco y valoro tu opinión. ¡Siéntete libre de comentar! admin@auracamachomaas.com Derechos de Autoria © Aura Camacho-Maas – August 2020.

  • Nuestra Responsabilidad Principal

    El elemento de sorpresa e inesperadas yuxtaposiciones que caracteriza al surrealismo, entre otros, en las artes y la filosofía invade hoy nuestra experiencia cotidiana. Es así como en un mundo que vemos al revés, nos quedamos sin palabras para describir cómo nos sentimos al respecto. Sin embargo, el Espíritu claramente nos está llamando a hacernos concientes de un nuevo sentido de responsibilidad que ha de ayudarnos a realizar un camino de vida de calma y paz y, de paso, tambien nos esta dando los elementos para lograr esta tarea. La Pandemia Marzo 2020 El 10 de marzo, Italia se convirtió en el primer país en implementar un bloqueo nacional. El día 11 la Organización Mundial de la Salud - OMS, reconociendo que la enfermedad infecciosa Covid-19 estaba afectando a personas en todo el mundo, declaró al coronavirus como una pandemia. Se cerraron escuelas y centros comerciales, y algunas personas comenzaron a trabajar de forma remota. La vida en todo el mundo tal como la conocíamos se detuvo. El presidente Trump declaró una emergencia nacional. Abril 2020 Los trabajadores que usan equipo de protección personal entierran los cuerpos en una zanja en Hart Island, en el distrito del Bronx de Nueva York. Foto AP/John Minchillo La cantidad de entierros en Hart Island había aumentado de los típicos 25 entierros por semana a aproximadamente 25 entierros por día, un aumento de cinco veces, a medida que aumentaba el número de muertes por COVID-19. https://www.businessinsider.com/photos-police-block-drones-from-photographing-nyc-mass-grave-site-2020-4 Junio 2020 En un brote en un campamento nocturno en Georgia, tres cuartas partes de los campistas a los que se les hizo la prueba del coronavirus (la mayoría eran menores de 18 años) terminaron con resultados positivos. Los niños de 6 a 10 años vieron la tasa más alta de infecciones (51 %) en comparación con el 44% de los campistas de 11 a 17 años y el 33 % de los de 18 a 21 años. No es de extrañar, entonces, que el 60% de los padres de EE. UU. apoyen la postergación de la reapertura de las escuelas. Lo maestros también han expresado su preocupación por su propio bienestar: la Federación Estadounidense de Maestros, el segundo sindicato de maestros más grande del país, ha amenazado con hacer huelga en los estados que reabran las aulas sin las medidas de seguridad adecuadas. https://www.msn.com/en-us/health/medical/mounting-research-paints-a-bleak-picture-for-schools-trying-to-reopen-most-large-schools-can-expect- casos-de-coronavirus-dentro-de-1-semana/ar-BB17yRBn?li=BBnba9O Julio 2020 Estamos atrapados en un ciclo interminable de discordia política. Y dado que 2020 es un año electoral importante, la política se ha vuelto el tema central relacionándola con el tema de Covid-19. https://www.forbes.com/sites/mikepatton/2020/07/17/trumps-shell-game-and-the-politicization-of-the-coronavirus-and-economy/#38df7a1a306e Un efecto directo de la politización de la pandemia es que, en medio del flujo constante de noticias confusas, el miedo reina y muchos eligen lo que es más fácil y familiar, como por ejemplo, el seguir líneas partidarias. En este entorno volátil, cuestiones de sentido común como usar una máscara y practicar el distanciamiento social no son una oportunidad para mostrar amabilidad y compasión, sino odio mutuo. Mientras tanto nuestra calidad de vida sigue disminuyendo. Agosto 2020 La creciente investigación pinta un panorama sombrío para las escuelas que intentan reabrir. La mayoría de las escuelas grandes pueden esperar casos de coronavirus dentro de una semana. https://www.msn.com/en-us/health/medical/mounting-research-paints-a-bleak-picture-for-schools-trying-to-reopen-most-large-schools-can-expect- casos-de-coronavirus-dentro-de-1-semana/ar-BB17yRBn Tuit de Donald J. Trump@realDonaldTrump - 3 de Agosto ¡Casos cerrados debido a las GRANDES pruebas! Gran parte de nuestro país lo está haciendo muy bien. ¡Abran las Escuelas! Agosto 2020 El presidente Trump dice "Es lo que es", sobre el aumento del número de muertes por coronavirus e insiste en que el brote está "bajo control." https://www.theguardian.com/us-news/2020/aug/04/donald-trump-interview-axios-covid-19-epstein-john-lewisjunio de 2020 Abren una escuela en Georgia Los estudiantes están hacinados en un pasillo angosto y al menos la mitad de ellos caminan uno al lado del otro sin cubrirse la cara. https://www.tmz.com/2020/08/04/georgia-school-kids-pack-hallway-no-masks-first-day-back/ Nuestra Calidad de Vida Y a medida que los días pasan mezclándose, continuamos adaptándonos a una nueva forma de vida en el encierro. El tiempo pasa como un recuerdo perdido hace mucho tiempo en medio de la confusión de velozes cambiantes noticias. Mientras tanto hay además otra forma de muerte silenciosa entre nosotros que es un resultado de la politización de la pandemia. Es la del espíritu de bondad y cooperación que se apoderó de personas en comunidades de todo el mundo como una reacción intuitiva inicial al terrible brote. Cada vez más, la amabilidad y la cooperación están siendo sustituidos por la violencia injustificada ejercida sobre personas que, sin otro recurso, salen a la calle para señalar pacíficamente las desigualdades sociales que las grietas de la pandemia están dejando ver claramente. Y he aqui el peligro. No podemos darnos el lujo de agregar más peso a un corazón ya agobiado con sobrecarga. Pronto será publicado el libro "Siempre Demasiado y Nunca Suficiente: Cómo mi familia creó al hombre más peligroso del mundo" de Mary Trump. Irónicamente, éste puede ser un instrumento para ayudar a nuestra curación individual y colectiva. Me explico: la doctora Trump dice que Donald Trump es producto de un padre desdeñoso y poco afectuoso: "La personalidad [de Donald] sirvió al propósito de su padre", escribe. "Eso es lo que hacen los sociópatas: cooptan a otros y los usan para sus propios fines, de manera despiadada y eficiente, sin tolerancia por la disidencia o la resistencia." "Al limitar el acceso de Donald a sus propios sentimientos y hacer que muchos de ellos fueran inaceptables, Fred pervirtió la percepción del mundo de su hijo y dañó su capacidad de vivir en él," agrega. Estas palabras resuenan profundamente con mi experiencia de vida. En mi nuevo libro Uprooting Fear The Heart's AccidentalJourney to the Divine," Vivir Sin Miedo: Un viaje accidental del corazón hacia lo divino- el proceso de escribir me obligó a mirar el contenido de mi corazón y solo cuando logré hacerlo la historia del drama de mi familia salió a la luz. Y solo así pude aprender que debajo de lo que hace que alguien actúe lastimando a otros no es otra cosa que la perpetuación de recuerdos de dolor que se esconden en lo profundo del corazón —de esta vida e intergeneracionales. También aprendí que considerar cuál es la causa no significa que estemos justificando o tolerando el comportamiento y las actitudes de la persona sino más bien que si entendemos de donde emanan ellos, nos damos cuenta que el drama y sus emociones no nos pertenecen. Y esto nos empodera para desvincularnos y soltar las ataduras emocionales del pasado que pesan en nuestro corazón y limitan nuestra habilidad para estar plenamente presentes en nuestra vida en cuerpo, mente y espíritu. Nadie puede hacer este trabajo, como un ejemplo, por Donald Trump y de la misma manera, la presidencia no es el lugar para que el lo haga. La historia humana está plagada de narrativas similares, ninguna que haya terminado bien. Hoy, además de ver su comportamiento y actitudes erráticos tenemos un punto de vista personal y profesional sobre su vida que explica y corrobora su historia. Dentro de esta verdad, el conocer sobre su pasado nos dá la oportunidad de encontrar dentro de sí mismos compasión hacia él y hacia nosotros mismos así como la fuerza para reavivar la verdad de que la retórica manipuladora de la política no beneficia a nadie. Esto también nos da la base para reavivar la compasión que sentimos unos por otros al comienzo del estallido de la pandemia. El Espíritu nos dice que nuestra principal responsabilidad durante nuestra vida es, en silencio, contemplar y sanar el contenido de nuestro corazón y así hacer de la vida un viaje calmado y lleno de paz desde donde poder enfocar el compás moral que le estamos reclamando al mundo. Es en nuestra naturaleza divina y no en los condicionamientos de la mente en donde encontramos la sabiduría, la claridad, la inspiración y el poder para, sin importar las circunstancias, elegir ser y hacer siempre lo mejor por y para nosotros mismos, otros y la naturaleza que nos alimenta. Derechos de Autoría© Aura Camacho-Maas – Julio 2020.

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